martes, 31 de diciembre de 2013

Nada que celebrar.

Nunca me he considerado una persona fiestera, que no divertida. No me gusta beber por beber y bailar arrimada a desconocidos, que parece que es lo que se lleva entre las personas de mi edad. Nunca me verás dándolo todo al son de una música denigrante y ridícula en un antro sucio repleto de jóvenes borrachos. Y Noche Vieja no es una excepción.(Coge aliento) ¿Que si me gustaría salir a cenar con unos amigos tranquilamente y tras comernos las uvas quedarnos de charreta hasta que nos cansemos y optemos por despedirnos e irnos cada uno a su casa? Sí, me encantaría. Pero por desgracia, mis pocos amigos, de los cuales todavía menos son normales, ya tienen plan; así que me quedo en casa. Cenaré o no cenaré, depende de las ganas de cocinar que tenga esta noche. Me tomaré un chupito de vodka como máximo momento ON FIRE  de la noche y después de las uvas me iré a la cama.

Llamadme rara, yo lo llamo realista. No tengo nada que celebrar este año. Aquí va un resumen, y considerad vosotros si realmente vale la pena compensar lo poco bueno que me ha sucedido con todo lo malo de lo que he sido partícipe.

- He perdido ese grupo de amigas que consideraba eternas.
- He engordado y adelgazado tantas veces, que por si no tuviera suficiente con mi descontento físico, ahora se han sumado las estrías en las cartucheras.
- Tras unos análisis de sangre me han diagnosticado anemia.
- Por mis desórdenes alimenticios y mis constantes paranoias, casi repito curso; y aunque en julio logré aprobarlo todo, precisamente por ser de julio, teniendo un 8'7 de media, no entré en la carrera que creía que quería hacer.
- Me metí en un módulo autoconvenciéndome de que son solo 2 años, pero son dos años haciendo algo que no me gusta y a lo que me he dado cuenta que no me quiero dedicar ni de lejos en un futuro.
- Aun así lo he aprobado todo esta evaluación, teniendo en cuenta que a mi madre le operaron de corazón en plenos finales.
- Me he ido un fin de semana con 3 amigas de clase a las que quiero un montón, pero cómo no... Con gripe y vomitando.
- Y todo esto sin hacer mucho hincapié en que más de una vez se me ha pasado por la cabeza independizarme con un dinero que no tengo y pensar mucho sobre mi vida. No sé, madurar.

Y creo que no me dejo nada por comentar, aunque si ese fuera el caso, creo que con esto he cubierto el cupo de la negatividad.

¿Si deseo que el 2014 llegue ya? Pues tampoco sé si eso es lo que quiero, teniendo en cuenta que muy probablemente sea un año igual de mierda que el anterior. Aun así, seré algo hipócrita por un momento y os desearé a todos los que hayáis leído esto que paséis una Noche Vieja  inolvidable y que se cumplan todos vuestros deseos. (MENTIRA).


No hay comentarios:

Publicar un comentario