viernes, 25 de enero de 2013

Yo lo llamo libertad.




"Cierro los ojos. Respiro hondo. Extiendo los brazos. Lo siento. Siento el viento, el olor de la vida, los colores y las texturas. Entonces grito. Grito fuerte, quiero que me escuches, que me sientas."

2 comentarios:

  1. Está bonito. Escuchar es mejor que oír. En la medida que escuchamos aprendemos. Sentir la vida. Saber que estamos vivos. No siempre es necesario gritar para que se sepa que estás, que existes... la mayoría de las veces solo hay que prestar un poco de atención y no al grito, sino al silencio que casi siempre es más fuerte que el sonido...

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