martes, 5 de marzo de 2013

- Noël Château -

Soy una maniática, lo reconozco. No soporto que la gente se apoye en mi mesa, que me cojan las cosas sin permiso y todavía más que no me las devuelvan; me pone histérica que los hombres se dejen ambas tapas del retrete levantadas; que me griten "¡PARA!" por mover la pierna cuando estoy nerviosa; odio que me soben el pelo y los "masajes" que se basan en caricias en la espalda. Soy consciente de que tengo muchas manías, y la gran mayoría absurdas.

Pero si hay algo que más que rabia me da lástima y me preocupa en gran cantidad es ser consciente del desprecio y la ignorancia que tiene la sociedad actual por la cultura. Desconocen por completo a grandes artistas escondidos en jóvenes,  de los cuales muchos ni siquiera alcanzan la mayoría de edad. No hablo de los caza-talentos que te permiten triunfar una vez te hayas presentado a un concurso televisivo y hayas sido capaz de soportar críticas -algunas de ellas muy crueles y humillantes-. ¿Qué pasa con los escritores, poetas, actores...? Jóvenes que he tenido la suerte de conocer y por los que siento una gran admiración. Porque son conocedores de los problemas actuales, y no sólo los critican sino que aportan soluciones. Pero se trata de propuestas que no se escuchan porque quienes tienen el poder hoy en día no son más que ignorantes egoístas que cubren las dificultades y trabas que afectan a la sociedad tras un, permítanme el juego de palabras, es-tupido velo.

Y es una pena, repito, que se esté desperdiciando el talento de esta gente tan increíble y ejemplar... Por suerte, aunque seamos pocos, quienes hemos tenido la suerte de compartir reflexiones, conversaciones y momentos con estas personas seguiremos tomando ejemplo. Y esperamos que esta suerte nos acompañe toda la vida.

2 comentarios:

  1. Yo espero que esta suerte mia, mi veleta personal tambien me acompañe toda la vida.
    Gracias pequeña.

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  2. Tienes razón. No siempre las personas con talento son reconocidas y muchas veces son las menos talentosas las que alcanzan la fama. No es cuestión de edad. Que los mayores también pueden (podemos)ser estupendos. Casi siempre es una cuestión de criterios, de "políticamente correcto" (argg, que horror y que error) y de padrinos. Por lo tanto, hay que disfrutar del hallazgo y alegrarse de esa exclusividad. Y, quien sabe, a lo mejor algún día....! ella, tu, y todo ese mundo genial que algunos tenemos el placer y la suerte de tener cerca... tal vez... sea reconocido por lo que hace y/o hizo... quizá...

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