martes, 1 de enero de 2013

Parlo per tutte quelle povere persone che ancora credono nel bene.

No sé si alzar la copa y brindar. Celebrar que algo ha cambiado, muy probablemente, para peor. Porque hay poco optimismo por no decir nada. Una noche llena de esperanza y de ilusión, de propósitos que no cumpliremos por vagancia, por comodidad o por el simple hecho de verlo complicado y ver más tentador tirar la toalla.

No sé vosotros, pero después de ver las noticias cada día, no es que tenga muchas ganas de salir a celebrar lo que está por llegar. Llamadme pesimista, pero hay veces que es mejor prepararse para la desgracia que pueda llegar, que vivir de ilusiones y engañarnos a nosotros mismos durante una noche. Porque ese es el problema del optimismo de la gran mayoría. Que dura una noche. Que generalizamos todo, comercializamos hasta nuestra felicidad.

Aun así, al igual que todo el mundo, dentro de lo malo os deseo lo mejor.




"Las malas noticias nos afectan un tiempo, pero luego se olvidan. La esperanza, nos paraliza."
William Hightower

2 comentarios:

  1. Toda la razón, Berta,
    dentro de lo peor yo también te deseo lo mejor.
    N.

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  2. Caramba, nena, qué negro! Y eso que eres muy joven y tienes mucha vida, energía y tiempo por delante. No es malo tener ilusiones, no es malo pensar que todo esto mejorará, no es malo creer en un próximo futuro lleno de bienestar y buenos proyectos para todos! Si me parece triste pensar que por salir de fiesta una noche todo va a ser genial y te lo vas a pasar de muerte! No siempre (yo diría que casi nunca) uno se lo pasa bien con agotamiento, música y alcohol. La vida es mucho más y está llena de oportunidades. La felicidad es cosa de cada uno. Desde el pesimismo no llegaremos a ninguna parte. Te lo dice una persona mayor que está padeciendo la que esta cayendo. Sonríe. Todo irá bien.

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