Dilo. No te cortes. Di lo que sientes. Lo sé, ya sabes, los rumores. Pero quiero oírlo de ti, en voz alta, a voz en cuello. Que te oigan hasta ellos, que se den cuenta del daño que te hicieron. ¿Quieres llorar? ¿No lo puedes evitar? Llora. Desahógate. Desprende cada palabra, que se esparza, que se extienda. Que inunde todos los corazones y algún que otro párpado de lágrimas. Que tu historia sirva de ejemplo. Porque te considero una heroína, alguien que ha luchado día a día por llegar a dónde está ahora, delante de nosotros, delante de todos los que queremos escuchar qué es lo que te ha convertido en esa persona que sonríe en cada instante, que baila sin música para celebrar que está viva. Porque sé que más de una vez se te pasó por la cabeza acabar con todo, pero fuiste fuerte, resististe y hoy te tengo aquí, conmigo, para compartir parte de la fuerza que todavía te sobra y recordarme que soy único en mi especie, que mi vida no depende de la del resto y menos todavía de los que quieren hacerme daño.Por todas aquellas lágrimas que has logrado convertir en sonrisas, gracias.
Atentamente: Berta, tu 'yo' interior.
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