Acabaremos la conversación con un beso, no más. Te quiero, pero no es tan fácil. Lo entiendes, sé que lo haces aunque cueste. Así que te tragarás esas ganas locas que tienes de volver a los viejos tiempos, en los que nada nos frenaba y sentíamos la libertad en su significado más puro. Para mi también es difícil, pero es lo mejor, lo sabes.
sábado, 26 de mayo de 2012
Dime todo aquello que siempre quisiste.
Te invitaré a mi casa, prepararé café y te guardaré un sitio en el sofá junto al cuadro de Miró que tanto te gusta. Te diré las palabras mágicas: "cuéntamelo todo". Entonces empezarás a hablar, y prometo no desconectar, me interesa y te lo demuestro asintiendo y gesticulando. Hicimos el ridículo aquella vez, y por eso nos reímos, pero cuando sucedió sólo tuve ganas de llorar.
Acabaremos la conversación con un beso, no más. Te quiero, pero no es tan fácil. Lo entiendes, sé que lo haces aunque cueste. Así que te tragarás esas ganas locas que tienes de volver a los viejos tiempos, en los que nada nos frenaba y sentíamos la libertad en su significado más puro. Para mi también es difícil, pero es lo mejor, lo sabes.
Acabaremos la conversación con un beso, no más. Te quiero, pero no es tan fácil. Lo entiendes, sé que lo haces aunque cueste. Así que te tragarás esas ganas locas que tienes de volver a los viejos tiempos, en los que nada nos frenaba y sentíamos la libertad en su significado más puro. Para mi también es difícil, pero es lo mejor, lo sabes.
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