El valor para marcharse, el miedo a llegar.
Unos vienen, otros van. Unos lloran, otros ríen. Unos aman, otros odian. Unos celebran, otros lamentan. Unos prefieren callar mientras todo va mal para fingir que el problema no existe, se esconden tras sonrisas basadas en el miedo a perder algo o alguien querido. Mientras que otros, yo, no negaré lo evidente. Lloraré cuando no pueda seguir sonriendo y sonreiré cuando todo vaya bien aunque el resto esté tirado por los suelos. Si, los ayudaré, pero no me amargaré. En pocas ocasiones tendré miedo de hacer las cosas mal, yo las haré y ya se verá como salen.
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