Lo último que se le pasó por la cabeza fue encontrárselo a la salida del colegio. Le dio un vuelco el corazón cuando lo vio apoyado sobre el poste donde siempre le esperaba a ella, y ella como cada día desde que lo dejaron, se acercó para darle dos besos. Entonces fue cuando alguien preguntó aquello que en su opinión debería haberse callado: - "¿Qué haces aquí?" + "He venido a verla". Contestó con una sonrisa de enamorado en la cara. Había ido a verla, a ella no, a otra. A otra chica, para recogerla del colegio, darle un beso, 3 y hasta 26, para hacer lo mismo que hacía con ella, pero con otra. Decidió marcharse a su casa con la excusa de que tenía que estudiar, quiso alejarse de ahí. Le odia, pero le quiere... Y lo hace desde el mismo día en el que él la besó.
Y lo peor, es que yo no soy la única que está sufriendo.
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