Porque me ignora cuando estoy bien, sabe que no lo necesito. Pero cuando sufres, ¿quién no se tumba en su cama, se pone canciones tristes y se pone a llorar hasta que las lágrimas caen a los oídos por la estúpida ley de la gravedad? No es por ofender al Sr. Newton. Pero cuando nos sentimos así, todo nos parece estúpido.
Pues es en esos momentos cuando viene, se queda mirándome y espera a que le coja y le ponga sobre mi pecho. Solo cuando estoy así se queda dormido escuchando los latidos de mi corazón que en esos momentos late lento, triste y a veces angustiado. Sabe cuando le necesito, y le quiero como a un hermano aunque tenga cuatro patas, un hocico, dos ojos negros como botones y todo el cuerpo cubierto de pelo blanco.

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